Translate

viernes, 11 de abril de 2008

Rehabilitación de pederastas

Acabo de mandar a la imprenta un libro sobre autoeficacia y delinquencia. Mi argumentacion básica, desde la teoría cognitivo social, es que a nadie se le puede negar la posibiliad y el derecho a rehabilitarse. El caso Mary Luz Cortés, por contra, está pidiendo la cadena perpetua para los pederastas. Los pederastas no se rehabilitan jamás, se oye afirmar por doquier, utilizando la ciencia psicológica como argumento. Para quien no se rehabilita, la cadena perpetua.
Mi postura y la de la mayoría parecen estar en contradicción.
He de confesar que tantas voces unísonas me hacen pensar si no estaré equivocado.Este es uno de los momentos en que rompería el programa de mi curso. Pasearía cabizbajo de un lado a otro del aula, delante de la primera fila de pupitres, esperando el último clic del pestillo de las puertas de entrada. ¡Ya están todos los que van a estar! Les miraría durante unos largos segundos y les preguntaría: ¿creen que los pederastas pueden rehabilirarse? ¿Qué opinan como futuros psicólogos? Silencio. (Se quejan de la poca participación, pero cuando se les ofrece callan). La clase promete ser interesante, piensan. Tú también, lector, estas esperando mi oponión, pero ya tienes la tuya. ¿Debo seguir adelane o abandono el tema? ( me estoy preguntando yo) Los alumnos no contestan, tú tienes tu solución a la pregunta y yo temo hablar del tema. La culpa del silencio, de tu opinión y de mi temor la tiene Harold Kelley (¿quíen es este?) uno de lo más eminentes psicólogos de la teoría de la atribución (¡otra palabreja) que se dedicó a estudiar los procesos por los que estamos seguros de lo que tenemos por cierto. ¡No me digas que tienes claro que los pederastas deben cumplir cadena perpetua! Mis alumnos callan, tú lo tienes claro y a mí me da miedo afronta el tema porque creo que voy a ser lapidado. Sí, sí., la culpa la tiene Kelley al descubrir que en los temas donde existe inseguridad de pruebas el criterio de la verdad es la opinión de la mayoría: si todos lo afirman es verdad. Kelley lo llamaba "consenso". Y vaya si existe consenso en pedir la pena perpetua par a los pederastras.
Pero sois cobardes, porque en realidad lo que queréis pedir es la pena de muerte. Y sois más cobardes porque si pensais que son irrecuperables es porque créis en la genética. Deberíais exigir programas de investigación que marquen los genes que determinan esta malformación conductual irremediable, y que eso sea motivo de aborto. Sería un descubrimiento revolucionario, más importante que describrir la curación del cáncer, pues seguro que los pederastas, los maltratadores, los asesinos en serie, lo asesinos casuales, los.... (¿dónde ponemos el límite?) causan más muertes y sufrimiento que las carreteras y que el tabaco. ¡Hay que eliminar a los pederastas de la sociedad¡ Hay que eliminar a los maltratadores de la sociedad! Hay que eliminar a los asesinos de la sociedad!. ¡Hay que dedicar todo el presupueto de la nación a mantener encerrados a los pederastras y demás ralea de la sociedad. Seguid gritanto ¡hay que descubrir lo genes que determinan la delincuencia y eliminarlos en la primera semana de gestación!

No sigas, porque si crees que la delincuencia, de la naturaleza que sea, no tiene remedio, tienen que eliminarnos a todos. También a los "exterminadores". Everybody do it, escribió White, un autor canadiense hace pocos años, tras estudiar la delincuencia humana. (Pero, ¿qué dice éste?, es decir, yo). No, si tú no has maltratado, ni abusado sexualmente de niños, ni ... ¿ni qué más que esté penado en la ley o en tus principios morales?. Haz examen de conciencia. ¿Y si se repitiera la oportunidad, repeterías aquella acción delictiva?. Me parece excelente el anuncio del Ayuntamiento de Madrid: si tú no pagas no existirá la prostitucón. Ayer se sabía que ocho millones de hombres y cuatro de mujeres han sido infieles a sus parejas. Si se elimina a los que no la tienen y a los que no tiene capacidad de serlo, parece que que la excepción es la regla. No es delito, pero es inmoral. Pero everybody do it.
Que nadie me haga decir lo que yo no etoy diciendo. No afirmo que algunas conductas delictivas por no decir todas, sean fáciles de erradicar. Pero sí me niego a admitir que la persona no sea modificable o esté psicológica o biológicamente predeterminada. A uno le llama la atención que las conductas pedófilas aparezcan en fases relativamente tardías de la vida. Cuando esto sucede nos decimos ¡Menudo pájaro de cuentas! ¡ Lo que tenía escondido!. Pues muy escondido lo tenía cuando no lo había demostrado antes!. ¿Por qué la esencia psicológica de la persona se define por unos actos puntuales y no por otros más frecuentes y dentro de la norma?. No es el momento de responder a esta pregunta tan interesante para explicar la percepción social que se tiene de las personas.
No quiero repetirme en la explicación de la reincidencia, porque lo escribí en el último tema. Ruego que se vuelva a leer. Reitero que "ese consenso" termina calando en la conciencia del delincuente que se percibe y define a sí mismo como irrecuperable. Si, además, el 60% no reinciden. ¿Verdad que suena distinto oir que el 40% sí reinciden que escuchar o leer que el 60% no reinciden?. Alguien que estudió el fenómeno del anclaje en la toma de decisones humanas le concedieron el premio Nobel de Economía: Daniel Kahn. Es importante la cifra primera que se pone sobre la mesa cuando se quiere llegar a acuerdos.
¿Que le pasa a cualquier persona cuando se le dice que es incapaz de hacer algo y él se lo cree?. Pues que demostrará que es incapaz porque jamás lo intetará. ¿Qué sucede, en cambio, cuando a alguien se le hace entender que lo límites, dentro de lo humanamente possible, no existen? Pues que lo intenta y lo consigue. Y al final, todos decimos ¿Quién lo iba a decir? y él repite el eco ¿quién me lo iba a decir?. Sólo quien creía que era posible le empujó y le ayudó a que lograra lo imposible.
No voy a entrar al desafío de mostrar algún ajemplo de pederastra rehabilitado, porque seguro que existen muchos que no se atreven a dar la cara. ¡ Con la ue está cayendo! Mañana tendrían una pulsera de vigilancia. Otra forma de cadena perpetua. Y a lo mejor alguno de los ejemplos serían falsos pederastras condenados falsamente por el testimonio mal extrído de niños mal interrogados.
Me niego a creer que un pederastra sea incapaz de rehabilitarse. Afirmo la posibilidad . Por lo que pediría
1. Que se admita la posibilidad de su rehabilitación, porque si no se cree en ella nunca se le proporcionarán los medios para conseguirlo
2. Pediría que a ellos mismos se les haga creer que la rehabilitción es posible
3. Pediría que la cadena perpetua, si se llega a decretar, sea revisable. Al fin y al cabo es una manera de creer en su rehabilitación y hacérsela creer a los pederastras. Entenderán que merece la pena intentarlo. Que no es imposible. Perderán la desesperación del castigo eterno, ante el que, como cualquier persona, se rebelarán. Si no esperan más que venganza se dirá a sí mismos: de nada vale mi esfuerzo, y "antes de que me den, doy yo primero"
Espero, sólo espero, que Kelley no tenga razón y mis temores de linchamiento no se produzca por la "masas enfurecidas" en las que cada uno no tiene más argumento que creer que el de al lado también lo cree, aunque lo piense porque crea que yo también lo creo.
"En momentos de aflicción no hacer mudanza". El caso de Mary Luz Cortés, es destructor de los principios de la convivencia. Imaginar su sufrimiento llena el alma de lamentos y "blasfemias". Es el ejemplo de la indefensión absoluta.
Pero en mi entraña egendran más lamentos los niños de nueve años que violan y fuerzan a una compañera de menor edad. ¿Qué está pasando en la sociedad?.
Pongámonos ante los telediarios, por poner sólo un ejemplo de programa "serio", y hallaremos en ellos la mejor escuela de delincuencia. Se han convertido en "El Caso" que conocimos los que tenemos alguna edad.

7 comentarios:

Noelius dijo...

Me parece muy interesante su artículo, al que he llegado desde otro blog.

Sobre este asunto, quisiera preguntarle qué piensa acerca de los familiares y víctimas de abusos sexuales, hasta qué punto consideran que se hace justicia si en ocasiones se podría haber evitado el abuso de estar en la cárcel el delincuente.

Me gustaría que se pusiera en contacto conmigo, acceda a Protomedicos.com para ello, ya que no he encontrado su correo en esta página.

Sobre su publicación, si nos la envía estaré encantado de hacerle una revisión del libro en Protomedicos.com.

Un saludo,

Noel Rojas
Director de Protomedicos.com

Garrido dijo...

Mientras el delincuente está en la cárcel dificilmente puede cometer delitos de pederastia. Pero sólo mientras está en la cárcel. Cuando sale, no necesarimente tiene que volver a reincidir, aunque es cierto que existe una gran probabilidad. Las estadísticas que un 40 %.Pero si hay algo cuestionable en criminología son los criterios para medir la delincuencia. Epecialmente en lo que se refiere a abusos sexuales infantiles.
Estoy de acuerdo con algunos autores que alertan de que se ha destapado la caza del delincuente sexual en relación con niños y con mujeres. Esto me tocó vivirlo en una de mis estancias en EStados Unidos. Al entregarme la llave de mi despacho me advirtieron que nunca rcibiera a una alumna con la puerta cerrada.
Nuestro grupo de investigación de la Universidad de Salamaca acabamos de publicar un libro que se titula "la evaluación del abuso sexual infantil, Análisis de la validez de las declaracones del niño" en
Eduforma. En el que explicamos cómo deben hacerse las cosas para que nadie salga perjudicado, ni el niño ni el supuesto agresor.
Entiendo la preocupación de la sociedad por etos temas, son horribles, pero me preocupan por igual la cantidad de personas que están en las cárceles injustamente. Durane estos dias en que el caso Mary Luz ha conmovido a la sociedad, se produjo la noticia de un señor que había estado 15 años en la cárcel por delito sexual sin haberlo cometido. Evientemente esto no ha tenido la repercusión del caso Mary Luz. Y sin embargo este es el mayor error que se puede cometerse en justicia penal: condenar a un inocente. Desde que el Proyecto "Inocencia" se pueso en marcha a principios de los noventa, han arrebatado del corredor de la muerte a más de 120 personas inocentes.Estos son los verdaderos errores de la justicia, porque se condena a un inocente y anda libre el delincuente.
Con lo que llevo escrito,no quiero eludir el bulto de su pregunta.Quiero decir que algunos casos mediáticos desenfocan la realidad de otras inujusticias más graves. Qué le vamos a hacer, me suele gustar hacer preguntas y propuestas políticamente incorrectas. Hacen reflexionar.
Mire usted, como profesional estudioso de estos temas,(puede leer nuestro Manual: "Psicología Jurídica,Editorial Pearson,)uno vive un "conflicto profesional", Mientras se busca al delincuente estudiamos como interrogar, por jemeplo, para que se pueda hallar la verdad. Pero una vez ondenado, nos interesa rehabilitar. Y desdde la teoría cognitivo social, estonos interesa más.
La cárcel no suele ser escuela de rehabilitación, sino de todo lo contrario. Evita el delito mientras el delincuente está encerrado. Lo que yo he querido expresar, creo que con claridad, es que nunca se pierda el convencimiento de que TODOS Se PUEDEN rehabiliar. No es fácil, pero lo que nunca se intenta, nunca se consigue. Y una manera de que no se intente es propagando la falsedad científica de que algunos delincuentes no se pueden reabilitar. Lo peor de esta falsa propagción es que le llega al delincunte, que participa de ella, y él mismo cree que no se rehabilitará y ESTA CREENCIA DE LA IMPOSIBILIDAD DE LA REHABILITACIÓN ES LA QUE LE IMPIDE PROPONÉRSELO. Por eso en mi blog defieno que si se acepta la condena perpetua, que sea revisable, porque transmite el mensaje de que ES POSIBLE.
Permítame uan maldad: "qué piensa acerca de los familiares de inocentens encarcelados; qué piensa de ese encarcelado inocente".
La psicología jurídica trata de que ninguna de las dos injusticias se cometan.

Diario Emprendedor dijo...

Un de los pederastas más sonados en el Perú, recibió tratamiento de cognitivo conductual, mientras estaba recluido en la famosa cárcel "El Frontón", por la psicóloga Mercedes Villanueva, quien fuera profesora mía en la Universidad Católica de Lima, y cuya rehabilitación se logró.

Este señor murió durante la toma de esta cárcel por la Marina de Guerra en el año 1986.

La profesora Mercedes Villanueva falleció de cáncer, sus clases fueron siempre espacio de reflexión y de diálogo intenso. Si me hubiese decantado por la psicología clínica hubiera seguido los pasos que doña Mercedes trazó, de hecho me hizo dudar de algunas convicciones.

Santiago Samaniego dijo...

Estimado Señor Garrido,

Muchas felicidades por su blog. He dado con él cuando investigaba sobre la pederastia. No he encontrado su e-mail en el blog así que espero que no le moleste que le escriba esto como comentario de su artículo. Me dirijo a usted por si me podría ayudar con algo de información o su punto de vista sobre un proyecto que estoy desarrollando. Es un cortometraje de ficción que trata el tema de la pederastia pero desde un punto de vista nada común.

Trata sobre un chico menor de edad (16 o 17 años) que está siendo juzgado por abusar sexualmente de una niña de 10 años. El cortometraje consiste en el montaje en paralelo de dos secuencias. Una, el diálogo que este joven pederasta tiene con un psicólogo forense que le está evaluando por petición del juez. Y dos, el diálogo que tiene aparte una pedagoga-trabajadora social con la madre del pederasta.

En el trascurso de la entrevista con el forense el chico contesta a todas las preguntas con una honestidad pasmosa, e incluso desesperación, por su situación. Reconoce tener un problema y está empezando a ser consciente del daño que ha hecho. Pide ayuda porque quiere cambiar. En el transcurso de la entrevista confiesa que lleva abusando también de su propia hermana pequeña desde hace varios años. Los abusos los solía hacer estando bajo la influencia del alcohol.

En la otra conversación entre la pedagoga y la madre del pederasta se pone en cuestión la educación que ha tenido el chico. La pedagoga pretende definir el entorno del chaval para poder dar explicación al desarrollo de una sexualidad aberrante a tal edad.

El punto de vista que pretendo dar al cortometraje es un enfoque social con un acercamiento humano al pederasta como única solución para su rehabilitación y reinserción social. Al poner en la encrucijada al espectador ante un tema tan delicado y que levanta tanto odio en la sociedad pretendo trazar cuestiones sobre el entorno actual en el que los jóvenes desarrollan su sexualidad. Pues los jóvenes filtran mayor parte de su realidad através de las nuevas tecnologías (televisión, Internet, móviles…) donde fluyen mercancías peligrosas que pueden corromper las mentes débiles al no estar psicológicamente reforzadas con inteligencia moral por parte de los padres.

Esta idea viene a partir del hecho de que en las operaciones contra la pornografía infantil en Internet llevadas a cabo por parte de la policía en los últimos años, cada vez hay mayor número de menores de edad involucrados como poseedores y difusores de este tipo de material. Es un tema que me urge tratar dentro del medio que domino, que es el cine.

Me interesaría obtener información desde el punto de vista de un profesional de su medio para definir el perfil psicológico de un pederasta o pedófilo menor de edad. Me gustaría saber a que tipo de cuestionario de evaluación sometería usted a una persona así y algún comentario que pueda dar luz sobre la causa de esta tendencia sexual en una persona que está desarrollando aun su sexualidad. ¿Que puede ofrecer el sistema judicial y penal para la rehabilitación de un caso semejante?

Si le interesa contestarme, por favor, escríbame a santiagosss@hotmail.com. Agradecería enormemente su opinión para así reforzar mi proyecto y poder llevarlo a cabo.

Un cordial saludo y muchas gracias por el tiempo que le ha tomado leer esto.

Santiago Samaniego

Nando dijo...

Si señor, estoy completamente de acuerdo con usted, hace bien en sentir ese temor porque, que las masas lo piensen al fin y al cabo podría tener su sentido siendo personas que no tienen idea de psicología, pero yo he entrado he su blog buscando información sobre los posibles tratamientos en pederastas (estoy en quinto de psicología de la universidad de Sevilla) y debo decirle algo espantoso:

Mi profesora, en una tutoría acerca del trabajo me dijo literalmente lo que usted dice que piensan las masas: que no se pueden recuperar. Aún así yo continuo con el trabajo y pienso hablarle de la teoría de Kelley que usted menciona.

Gran post, le guardo en mis favoritos.

Un saludo.

Garrido dijo...

Me interesa mucho contestarte,Nando. Si has leído más de un tema de este blog habrás entendido ya el miedo que tengo a muchos de los planteamientos psicológicos que se suelen (solemos) enseñar en las Facultades.En todas las profesiones existen sus limitaciones. La nuestra como las demás. Pero una que me ha molestado desde que entendí la teoría del aprendizaje social, primero, y cognitivo social, después, es que los rasgos de personalidad, cosiderados como bloques de granito (quizás de brillante, por ser más duro) no son más que fuente de males en psicología. Porque solamente con la aplicación de una pruebas que tienen la fiabilidad del alfa de Cronbach, o del test retest, o de los índices actuales de fiabilidad o consistencia, definimos a las personas de una vez por todas y para siempre jamás. Este para siempre jamás, me recuerda a los predicadores del infierno, repetidores del jamás, jamás, jamás. Y pasarán las horas, los días los años. Y después de miles de millones de años, todavía estaremos allí (en el infierno) en la parimera millonésima del moillonésimo primersegundo. Porque la eternidad es para siempre, para siempre, para siempre. En cambio, en la teoría cognitivo social entendemos que la persona, cuando es preguntado de manera genérica por una faceta de su vida, por ejemplo: si le gusta relacionarse con la gente; si es charlatán, con el fin de determinar su grado de extraversión, lo que hace, al responder a esta pregunta genérica, sin espacio, tiempo o circunstancia alguna, es expresar la impresión, IMPRESION SUBJETIVA, que tiene de él mismo al respecto, y en mayor parte aún por lo que ha oido o sabe que los demás dicen de él. Cuando los profesionales creemos que mediante estos instrumentos psicométricos ya podemos saber qué esperar de las personas, lo que estamos es impidiendo, negando que las personas evolucionar. Y si es así, yo me pregunto, me he preguntado y he preguntado siempre a mis alumnos ¿para qué estudiáis psicología? Equivocásteis la carrera, puesd lo que queríais aprender era biología, ciencia dedicada, entre otras cosas, a clasificarciones y perfiles de los seres vivos. Termino aquí mi contestación, porque exponer todo lo que debiera exponer me supondría un tratado completo de toda la psicología. No niego que, con el paso de los años, mantengamos las formas de vida, los modos que nos han dado buenos resultados y que nos sentimos capaces de ejecutar (ese es el perfil), pero hasta que la muerte nos de la última cita, estamos cambiando y, ante todo, podemos cambiar, crecer, engrandecernos.Hasta que la muerte nos de su beso y acoja en su seno, el perfil definitivo de nuestra manera de ser tiene color para tamizar o para emborronar. Pero si un profesional ha dicho de nosotros que eso no es posible, porque (en este caso delque halamos) los pederastas no se curan, nos ha puesto todas las dificultades posibles y por haber, para que ni siquiera se nos ocurra un cambio. Con descaro, con la frescura que debe caracterizar un blog, te digo, Nando, tienes razón, lo que te han dicho es una barbaridad. Y como los profesionales creemos que no se curan, ni lo intentamos, ni le dejamos a los demás que los intenten. Nando, has dado en la línea de flotación de la psicología. Termino contándote una anécdota que me contaba Lee Ross, el autor de los sesgos de la atribución. Yo tengo una amigo, me decía, que está plenamente convencido de poder distinguir los homosexules de los que no lo son. Además, siempre tiene razón, porque lo confirma cada vez que lo dice, pero nunca lo prueba en la realidad. Los profesionales de las ciencias del comportamiento que dicen que alguien no es "curable" no lo tratarán, luego no es curable. Luego es verdad que no es curable. ¡Mentira gorda!, que decíamos de pequeños.

Nando dijo...

Ante todo gracias por haberme dedicado unos minutos de su tiempo para contestar al comentario que con tanto interes le formulé, significa mucho para mi formación que buenos profesionales se brinden a ayudarme mostrandome orientaciones poco abordadas en mi facultad.

Francamente no he leido mucho más sobre su blog, puesto que lo descubrí el mismo día que le envié el comentario y entré de pleno en época de exámenes, en la que aún me encuentro.

La profesora en cuestión es de las pocas de mi universidad de orientación psicoanalítica, por lo que se podría decir que es mas bien la excepción aquí en la universidad de Sevilla, donde la orientación dominante (y con diferencia) es la cognitivo-conductual. El conductismo si cree mas en esa modificación de conducta y menos en esos rasgos a los que usted denomina muy acertadamente bloques de granito, sin embargo nunca he comulgado demasiado con las ideas conductistas. Sus limitaciones son evidentes y a pesar de tener algunas técnicas "eficaces", es decir, con adecuadas características psicométricas y bastante aceptadas por psicologos de todo el mundo, no creo que mi formación deba limitarse a las siete famosas técnicas (desensibilización sistemática, exposición en vivo, terapia Racional Emotiva de Ellis, terapia cognitiva de Beck etc), las sota, caballo y rey... y si entre ellas se encuentran algunas tan "brillantes" como la inundación, peor aún.


Francamente conozco poco acerca de su orientación cognitivo social pero me gustaría continuar mi formación y acercarme mas al terreno de la psicología social.

Respecto a lo que comenta acerca de la opinión subjetiva, y de la "fiabilidad" de los test, si le soy sincero, señor Garrido, nunca he sido tampoco muy partidario de los test. No descarto su importancia especialmente a modo orientativo, pero de ahí a creer fielmente en ellos, a establecer que los rasgos mostrados por una prueba son válidos por sempre jamás genéticamente... (si, desgraciadamente para muchos profesionales es así) hay un abismo.

Y para finalizar el comentario, y disculpe la parrafada, yo también voy a contarle una anécdota personal que tal vez le sorprenda: yo conocí la psicología mucho antes de entrar en la carrera, yo padecía fobia social, no podía ni comprar el pan. A día de hoy nadie me cree cuando digo esto, teniendo en cuenta que soy un charlatán, que soy la persona que más participa en clase y en concreto el delegado. Yo si entré en la carrera sabiendo a lo que iba, yo no quería biología, yo creo que en las personas, como en la vida, lo único, lo realmente único que podemos afirmar constante hasta su muerte es una cosa: el cambio.